¿Te casarías contigo mismo, como hizo Laura Mesi?

September 28, 2017

¿Te casarías contigo mismo, como hizo Laura Mesi?

Imágenes: Imágen digital. Laura Mesi, prima sposa single.Corriere Milano – Corriere della Sera

Casarse siempre será una decisión muy difícil de tomar. Es quizás el paso que más incide en el cambio radical de la vida de una persona. Los hábitos, las costumbres, la libertad, lo económico, lo social, lo cultural, la intimidad, el sexo, la higiene, todo sufre cambios, desde muy ligeros hasta muy drásticos. Unirse legalmente, es comenzar a vivir con alguien que, aunque deje de ser un extraño, sigue al menos siendo un invasor con autoridad y derechos adquiridos. ¿Y si no deseas dar ese paso, qué hacer? ¿Y si tienes hacia ti tanto amor propio y no quieres compartirlo con otra persona? A esa pregunta, una mujer italiana le buscó la solución.

Imágenes: Imágen digital.https://www.facebook.com/lauramesisposasingle/photo

Laura Mesi, de 40 años, se casó con ella misma, en una práctica llamada “Sologamia”. La ceremonia se llevó a cabo como cualquier boda normal: la novia vestida de blanco, un pastel (bizcocho) de tres niveles, 70 invitados. Solo estaba ausente la parte más importante: el novio. Laura (una instructora de fitness) tomó la decisión luego de sostener una relación de 12 años. “Mi felicidad no depende de un hombre”, expresa.  Ella es la primera mujer italiana que se casa consigo misma, aunque el acto no tiene carácter legal.

¿Motivaría la Sologamia y el caso de Laura a algunas personas a casarse consigo mismas? El matrimonio siempre será una especie de lotería, pero la persona que lo lleve a cabo con ella misma tiene, como todo en la vida, ventajas y desventajas. Por ejemplo, Laura no tendrá que soportar el ronquido de un hombre, no tendrá que preguntar: ¿a qué hora vienes a cenar?, o ¿por qué llegas tan tarde? También podrá dormir de lado que se le antoje en su cama, y al levantarse tirarse del lado que le dé su voluntad. No estará obligada a compartir gastos económicos, ni en su relación habrá pleitos, discusiones y diatribas. Tampoco deberá soportar a la familia de su pareja, es decir, cuñados necios, cuñadas entrometidas, tías chismosas, y lo que algunos consideran una espinita en el zapato: la suegra.

La soledad no es buena ni mala, pero aquellas personas que no encuentran su pareja ideal   (olvídese de la perfecta, pues no existe), pueden tomar la decisión de casarse consigo mismas. ¿Te casarías?

Imágenes: Imágen digital.https://www.diamond-heaven.co.uk/dh/blog/article/3-tips-when-buying-mens-wedding-rings

 

 

 

 

 

 

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