Los sucesos violentos de cada día.

November 13, 2017

En década de 1970 tuvo su mayor esplendor un programa de radio muy exitoso, su nombre: “El Suceso de Hoy”. Producido por un gran hombre de la radio, Manuel Antonio Rodríguez, “Rodriguito”, en el espacio se narraban los hechos de sangre y de otra naturaleza que ocurrían en el país. Eran llevados al oyente de una manera diferente y muy original: dramatizados por actores y locutores profesionales y muy reconocidos de la época. Por supuesto, había mucho de morbo, ya que la muerte estaba presente, pero los hechos violentos eran muy aislados, y para cometerlos, el victimario utilizaba armas tales puñales, cuchillos, machetes y palos. Esta de más decir que no abundaban las pistolas, revólveres y otras armas de fuego, hoy dia llevadas en el cinto como si se tratara de juguetes.

¿Por qué traemos a colación el recordar ese espacio de radial?  Porque de existir un programa de esa naturaleza hoy día, no daría abasto para cubrir los tantos hechos de sangre que hoy ocurren en la sociedad dominicana, sobre todo aquellos donde una persona le quita la vida a otra o a varias. Las muertes violentas ya no nos sorprenden, pero peor aún, parecerían no conmovernos los titulares de los periódicos y de otros medios informativos. Los hechos trágicos donde hay fallecidos de manera violenta, hoy dia si siquiera son noticias de primera plana. En los momentos que vive nuestra nación, ya no se hablaría de “El Suceso de Hoy”, sino de los sucesos, crímenes y asesinatos de todos los días.

Hoy cualquier gallo loco, antisocial, cualquier delincuente o desquiciado social se hace de un arma de fuego y le enluta la existencia a una o más familias. Asaltos, robos, atracos, feminicidios, tiros, y más tiros, y la muerte dice presente hasta por un roce vehicular. Las calles son una selva donde los bravucones, gente sin educación, tipos deseosos de que alguien le dé aunque sea una cortada de ojo, para entonces demostrar que el diablo los acompaña, andan con la muerte enganchada en el cinto.

Mientras nos hemos vuelto más violentos, mientras menos respetamos la vida, luciría que las autoridades por lo bajo dejan escuchar la frase con la que Rodriguito terminaba su escuchado programa: “¡Y la vida no se detiene, prosigue su agitado curso!”

ENVÍANOS TUS PREGUNTAS O DUDAS