No pudo casarse con el amor de su vida y 40 años después mira lo que encontró

November 14, 2017

Es normal que hagamos planes de nuestra vida y pensemos que todo se hará a nuestro parecer, pero luego el universo lleva a cabo lo que tiene preparado para nosotros y nunca se parece a lo que esperábamos.

Aunque el universo hace lo que quiere, nosotros podemos conocer las personas que queramos, algunas llegan para quedarse, otras llegan y se van, pero muy rara vez o quizás nunca, te arrepentirás de haber conocido a alguien, porque cada persona deja una lección.

En esta oportunidad hablaremos de Janice Rude y Prentiss Willson. Ellos tenían todo planeado, pero la vida hizo su jugada y no se cumplió.

La historia ocurre en 1961 en California. Janice era una estudiante universitaria que también trabajaba medio turno en una cafetería de su localidad para pagar la mitad de sus estudios puesto que su papá solo podía pagar una sola parte.

El amor a primera vista sí existe.

Un día como cualquier otro, Janice atendía a algunos estudiantes pero repentinamente, su mirada se posó en un muchacho que se encontraba allí, llamado Prentiss Willson. Él también la miró y el amor habló por sí solo a ambos jóvenes.

Después de este suceso, el joven empezó a ir todos los días a la cafetería y no precisamente porque tenía hambre, sino que ansiaba ver a Janice todos los días.

Él, no se imaginaba que Janice sentía lo mismo y lo esperaba a diario anhelando verlo pasar por la puerta y poder compartir con él un momento agradable.

Un día antes de acción de gracias, Prentiss no apareció y Janice se preocupó. Posteriormente, le preguntó a uno de sus amigos por el  joven y este le dijo que Prentiss había viajado a visitar a su familia, a 240 km de California.

Janice, al escuchar esto, se dio cuenta que realmente estaba enamorada de Prentiss, cuando decidió tomar su auto y viajar a donde estaba el amor de su vida. Janice reconoció que fue algo muy atrevido de su parte, pero su amor era muy fuerte.

Al pasar esto, la pareja se dio cuenta de que no querían estar separados nunca más. Al poco tiempo, en 1962 específicamente, se comprometieron y su compromiso fue anunciado en el periódico local.

Todo había sido hermoso hasta que el padre de Janice advirtió a su hija que si se casaba con Prentiss, dejaría de costear la mitad que le correspondía para pagar sus estudios. Esto, fue un balde de agua fría para la pareja, puesto que al recibir esta noticia, se tuvieron que separar.

Cada uno tomó su camino y se casaron con otras personas. Sin embargo, ninguno de los dos podía olvidar lo que fue su primer amor.

Años más tarde, sucedieron varias “casualidades”… Ambas madres, la de Prentiss y la de Janice, fallecieron en fechas similares, y aunque miles de kilómetros los separaban, los dos tomaron la misma decisión, que fue revisar las cosas de sus ya fallecidas madres.

Lo que encontraron, los dejó atónitos, la mamá de Janice nunca conoció a la madre de Prentiss, pero ambas guardaban el mismo recorte del periódico en donde se anunciaba el matrimonio de ambos cuando eran jóvenes.

Al parecer, las mamás de ambos querían que ese matrimonio se diera, porque presentían que era un amor muy sincero. Este acontecimiento, llámese destino o casualidad, hizo que Janice y Prentiss decidieran buscarse de nuevo, porque increíblemente el amor seguía vivo.

49 años después de haberse separado, en junio de 2010 para ser exactos, ambos tienen un encuentro y para que la llama creciera aún más, Janice usaba un pantalón del mismo color que usó cuando fue a visitar a Prentiss el día de acción de gracias en el 61.

Seis meses después de tan maravilloso encuentro, la pareja decide casarse. Ya no tan jóvenes, con 71 años de edad cada uno, pero afirman que su amor sigue siendo hermoso y aunque no les quede mucha vida por delante, disfrutarán y harán que el tiempo que les queda sea perfecto.

Esta historia, es una lección para todos. Nos hace darnos cuenta de dos cosas, uno, que el amor a primera vista sí existe, y dos, el amor eterno y verdadero también existe.

 

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