Mató a su ex pareja y antes de suicidarse dejó nota de voz.

October 6, 2017

Imágenes: Imágen digital. Jealousy – The Mix. Themix.org.uk

Celar tal vez es una condición inherente al ser humano, pero los celos amorosos, aquellos que sienten algunas personas que deciden ser pareja carnales, son a veces infernales.

Si Madeline Santana Fernández hubiera tenido la más ligera sospecha de que en su viaje desde Estados Unidos a República Dominicana, le esperaba la muerte, jamás hubiera realizado la fatal travesía.

En Santiago de los Caballeros, su esposo Delvis Fernández, motivado por los celos, le disparó en pleno rostro y luego se suicidó.  El hombre fue y buscó a la hija de ambos, horas después pasó por Madeline para que esta lo acompañara a recoger a la pequeña, y al ella negarse le disparó.

Lo más espeluznante de esta tragedia, es que luego de disparar a su ex pareja y alejarse del lugar, el asesino-suicida procedió a dejar una nota de voz en su celular, dando detalles de lo que había hecho y de lo que pensaba hacer, mostrando una frialdad propia de un psicópata. El mensaje comienza textualmente con las siguientes palabras: “Titi, pa’ que tú le mandes esta nota de voz a los demás. Yo acabo de tomar una decisión, yo maté a Madeline con la pistola y… y me voy a matar también ahora después que envié esta nota de voz”.  Más adelante, en el mensaje, le pedía a la persona que no diera detalles a ninguna prensa. A sus padres les solicitaba que no lo velarán, que no lo pasaran por ningún lugar, que lo llevaran para la morgue, y de ahí para el cementerio, además quería que no lo velaran bajo ninguna circunstancia. También decía a sus progenitores que no estuvieran tristes, que desde el cielo él los cuidaría y los vería.

Imágenes: Imágen digital.Breathtaking Visual Representations Of Mental Disorders. Rebel circus

Los celos provocaron que Delvis Fernández asesinara a Madeline, que dejara a sus tres hijas huérfanas, que sus padres sufrieran la tragedia del crimen y de su suicidio, pero en su mensaje él estaba seguro que su lugar en la eternidad sería el cielo.

En paz descanse Madeline, una víctima más producto de la violencia contra la mujer y de la sinrazón de algunos hombres, de esos que muchas veces piensan: “¡O mía o de nadie más!”

ENVÍANOS TUS PREGUNTAS O DUDAS