23 años en la cárcel siendo inocente

October 16, 2017

Will Justice Ever be Done In The Elliott Smith Death? | rock nyc

El sistema judicial de Estados Unidos viene a ser envidiable para muchos países del mundo donde la justicia no es ciega, sino tuerta, ciega y coja. Pero como nada humano, el sistema judicial tampoco es perfecto en ese país.

Lamonte McIntyre tenía apenas 17 años cuando fue enviado a prisión acusado y juzgado por un doble crimen. Su sentencia era nada agradable: dos cadenas perpetuas, es decir, que la única posibilidad que tenia de salir de la cárcel era muerto.

Imágen digital. Ellen McNamara (@EllenKCTV5) | Twitter

El hecho ocurrió en 1994, en Kansas, donde los testigos acusaron a Lamonte de ser el autor de las muertes de dos personas. Los investigadores resolvieron el asunto en bola de humo, pues luego de ser entrevistado por apenas unos 20 minutos, ya tenían al jovencito arrestado. Por supuesto, era de raza negra. Y es que para nadie es un secreto que en la justicia en Estados Unidos existen prejuicios y “privilegios”, esto lo hemos visto en los casos más recientes, en los que policías blancos han disparado contra afroamericanos y han salido en libertad.

Lamonte volvió a las calles luego de su tortuoso encierro gracias a la oenegé Injustice Watch, y también a una organización de nombre Innocence Project. Los testigos que le acusaron luego se retractaron, pues lo hicieron sin que existiera ninguna evidencia física que lo relacionara con el tiroteo ocurrido a plena luz del dia y donde murieron las dos personas. Cómo se sentirán todos aquellos que enviaron a Lamonte tras las rejas. Investigadores, testigos, fiscales, el juez, el jurado, ¿tendrán la conciencia tranquila, sabiendo que por más 23 de años privaron de la libertad a un hombre inocente?

Imágen digital.Lamonte McIntyre talks about his freedom, future plans. KMBC-TV

Habría que ver si las leyes del estado de Kansas permiten resarcir los daños causados a Lamonte y a su familia, de ser así podría obtener millones dólares demandando al estado. Ahora bien, no hay dinero que apague y pague el sufrimiento que implica estar encerrado en una cárcel por 23 años sobre todo si se es inocente.  Es por eso tal vez que las primeras palabras del ex presidiario al salir hacia la libertad, no están relacionadas con demandas ni con dinero. Sus primeras palabras fueron: “Es lindo aquí afuera”. La libertad no tiene precio.

 

 

 

 

 

 

ENVÍANOS TUS PREGUNTAS O DUDAS